14 de julio de 2010

Un mediodía movidito


Hoy llamaron para recoger dos perros. Uno (de dueños desconocidos hasta el momento) había entrado en casa del otro (un perrito pequeño al que los dueños denominaron "Chihuahua" aunque no tenía para nada las características de dicha raza), y lo había matao a mordiscos en su propio garaje :(

Nos llamó la Policía Local de Valdoviño para ir a recoger al atacante. Monté en la furgoneta y allá me fui, después de coseguir encontrar el lugar, pues las indicaciones no eran muy buenas, llegué a la casa.

El panorama era: Un montón de gente espectante, la policía de Valdoviño, el cadaver del perrito aún en el suelo del garaje, y el otro (un pastor alemán grande grande) atado y encerrado en una esquina del patio.

Y al bajar de la furgoneta me preguntan todos sorprendidos: ¿Pero vienes tu sola para llevar a este perro? ¿ No traes ni una pistola de tranquilizantes ni nada?

Pues no, ni pistola, ni ayuda ni nada... Yo y solo yo.

Hay que decir que el perro, aunque grande y asesino, no tenía pinta de tener mal genio. Pero cuando me acerqué a el, todos ellos se armaron con palos, machetes, y.. esas cosas que no se como se llaman que son como martillos pero muy grandes y rodearon al perro. Por si me atacaba, dijeron.

Consiguieron acojonarme, pues si tomaban tantas medidas de seguridad sería porque el perro era muy agresivo... Uno de ellos incluso sugirió darle un golpe para que me lo pudiera llevar inconsciente ¬¬

Finalmente, y con muchísima ayuda del Poli de Valdoviño, le pusimos el bozal y conseguimos meterlo en la furgoneta. Y es que al final el perro era un santiño (por lo menos con la gente).

Cuando ya había recorrido un trecho del camino de vuelta, se acercan un chico y una chica corriendo y dando golpes en la furgoneta. Para, para! Y es que eran los dueños del Pastor Alemán, que se les había escapao...

Asi que, les entregue a su joyita, y entre tanto llegaron los dueños del "chihuahua". Tubieron alli sus más y sus menos, como es lógico, y al final decicieron, que, ya que los dueños del agresor corrían con todos los gastos, me llevara su perrito para Incinerar.

Después de acercarme hasta la casa de los del Pastor Alemán para que apoquinaran lo correspondiente a desplazamientos, recogida, incineración y demás, volví a recoger al "chihuahua" y finalmente pude volverme.

Todo esto de 2 a 4 de la tarde. Ahora... Tengo hambre.










Etiquetas: perro mordedor agresivo veterinaria tratar enfrentarse muerde miedo

1 ladridos:

Anónimo dijo...

Joder, la gente del rural si que es brava. Collendo de machete e as de dihox, mi má! Bueno, a pesar de que ha sido un mediodía intenso, supongo que habrá merecido la pena. Por lo menos ha incrementado tu valor ante perros asesinos :)
Marta Mancebo

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