12 de enero de 2011

Mi cabaña en el árbol

Era verano. Como siempre (cada año en Agosto el pueblo se queda desierto al acabar las fiestas) todo el mundo, mis primas y amigos, se habían ido de vacaciones, y mi hermano y yo nos habíamos quedado prácticamente solos en el pueblo.

Paseando por los alrededores descubrimos el árbol ideal para hacer una cabaña. Además estaba en un lugar estupendo, al lado del río un camino se metía entre una maleza más alta que nosotros y finalmente acababa en un claro, libre totalmente de hierbajos y zarzas, y en el medio nuestro árbol.

Mi hermano y yo (solos!) trabajamos en la cabaña todo el verano. No era ninguna maravilla, claro está puesto que no tendríamos ni 10 años. Era poco más que una base con tablones desiguales (los mejores que pudimos conseguir en las obras), y algunas tablas a modo de pared. Lo mejor, la rueda-columpio colgando de una rama y las escaleras (pequeñas tablas de colores). No se como nunca sufrimos ningún accidente, pues desde arriba agarrábamos la rueda y nos lanzábamos con ella al vacío.

El neumático colgante y las escaleras se corresponden bastante con la realidad, la cabaña... Bueno, supongo que así la imaginaríamos cuando empezamos la construcción.


Cuando llegó Septiembre, mis primas volvieron y al ver la cabaña creo que hasta sintieron envidia de los que nos habíamos quedado sin vacaciones. Poco después empezó el colegio, y al enterarse un montón de compañeros vinieron a verla. Y todos juntos seguimos trabajando en ella, con lo cual avanzamos mucho más rápido. Aunque nunca llegó a ser como nos habíamos imaginado, pero que bien lo pasábamos.

Recuerdo que mi prima L no quería subir, le daba miedo, y el día que finalmente conseguimos que lo hiciera, se quedó sentada en el medio de la cabaña, paralizada por el miedo y sin querer moverse. Tuve que ir a buscar ayuda adulta para que la bajaran. 

Un día M le meó desde arriba a S que estaba abajo. Fue graciosisimo, la pobre tuvo que lavar en el río su camiseta meada. Creamos el "Club casa del árbol" yo por supuesto era la jefa y socia número 1, y mis amigas N y T se peleaban entre ellas por ser el 2. Hace poco encontré por casa mi carné de socia. Eran cartulinas de colores forradas que había repartido entre todos.

Me acuerdo que un día en el colegio, la profesora M, comentaba que, como las cosas siguieran así en el futuro no habría árboles, y dijo que les podríamos decir a nuestros nietos: Había unas cosas altas ,verdes y bonitas que se llamaban árboles, y Iria, una niña de mi pueblo, tenía una cabaña en uno de ellos.

Me acuerdo del comentario porque recuerdo que me hizo mucha ilusión el pensar que cuando los compañeros fueran viejos pudieran acordarse de mi y mi cabaña.

No sé cuando dejamos de trabajar en ella, pues nunca estuvo acabada. Supongo que al final nos aburriría o se nos acabaría el material. Se que una de mis tías le había pedido a mi primo mayor que  acabara con ella pues era muy peligroso que estuviéramos allí. Pero no lo hizo. De todos modos alguien debió pensar lo mismo, o considerarían que no era apropiado un árbol con una cabaña, porque lo que si sé es que la cabaña ya no está.





Etiquetas: cabaña arbol as pontes santa maria colegio amigos construír escaleras colores neumático columpio

6 ladridos:

Cristina dijo...

qué guay! en mi pueblo hacíamos casetas con maderas y cartones pero en el suelo. era maravilloso!

Noia dijo...

Madre mía,que recuerdos...
Y te acuerdas de la parte de arriba del cobertizo de tu abuelo?Alli tb estabamos mucho,se hacia de noche en el campeiro,que bien lo pasabamos...alli aprendi a andar sin ruedines...QUE RECUERDOS!!!!

Sebe dijo...

yo se quien se la cargo!!!
solo recuerdo haber visto esa cabaña un fin de semana que fui y recuerdo perfectamente como era, tambien recuerdo perfectamente a nuestro primo J subido en ella y meneado de tal manera el arbol que la cabaña se caia a trozos, mientras tanto nuestro primo M y mi hermano A se reian desde abajo

Sertino dijo...

De pequeños todos tenemos un sueño.

chayo dijo...

que fuerte!!!! como mola leer estos comentarios y recordar las veces q saliamos ilusionados del cole para ir a comprar puntas y continuar con la cabaña. me acuerdo que P.B.viniera un dia e incluso llegó a construir casi un segundo piso...

Sussy dijo...

Iria, acabo de descubrir que tienes un blog y me encuentro con esto, que buenos recuerdos. Y por cierto, me encanta tu blog, siempre tuviste mucha imaginación...y está muy bien invertida!! Ahora que te he descubierto por aquí te seguiré con frecuencia. Que no decaiga!!! Que buenos recuerdos de la Cabaña del Árbol!!!!

Publicar un comentario en la entrada

  © NOME DO SEU BLOG

Design by Emporium Digital