1 de marzo de 2011

El de la Bechamel imposible

Ayer fui a comer y pasar el día con mis padres. Charlando con mi madre le comenté que pretendía hacer Lasaña para cenar (cosa que, por supuesto, nunca había hecho, como casi cualquier receta culinaria). Ella con mucha calma (toda la que yo necesito para cualquier cosa relacionada con la cocina), me explicó paso a paso todos los secretos de la Lasaña, y me obligó a tomar nota porque dijo que si no me olvidaría.

Puso especial énfasis en la elaboración de la Bechamel. Cosa que me mosqueó un poco, porque hace unos días, cuando le comenté a Clara mi pretensión de hacer Lasaña (Sí, la idea llevaba un tiempo rondandome la cabeza) comentó que podría tener dificultades con la Bechamel. Y si Clara considera que voy a tener complicaciones, las tendré. Porque, no vamos a engañarnos, antes de trabajar juntas compartimos piso durante 7 años, y me va conociendo. Vio como se me cortaba la mayonesa de bote, como lo que pretendían ser patatas fritas se convertía en una extraña masa revuelta e incluso como la gelatina, que es algo tan sencillo como echar unos polvos en agua y dejarlo enfriar no llegaba a cuajar. Por eso le permito opinar sobre lo que soy capaz o no de hacer. Como cuando el mes pasado, le comenté que estaba pensando en hacer Sepia para el cumpleaños de D. No rotundo. No me saldría bien. Al parecer no es tan fácil hacer sepia, puede quedar dura. Nunca lo sabré.

La cuestión es que mi madre me explicó entusiasmada como hacer Lasaña. Insistió en que primero hiciera la Bechamel, cosa que después entendí. Al llegar a mi hogar me puse manos a la obra. Puse la harina en el cazo, encendí la vitrocerámica, y poco a poco fui añadiendo leche y batiendo. La leche hirvió, la harina formó unos grumos enormes y al final todo el conjunto se quemó adquiriendo un tono beis (vale, Beige) y quedándoseme pegado al fondo.

Llamé a mi madre que me sugirió otro método: Pon esta vez la leche a calentar y vete añadiendo la harina muy poco a poco espolvoreandola. Muy despacio. Estuve casi tres cuartos de hora bate que bate. Iba bien, pero al final me emocioné con la harina y volvieron a formarse grumos. Hubiera podido ser pasable, pero me di cuenta de que además había hecho muy poca. Mi madre me daba ánimos por el teléfono mientras se partía de risa. Insinuó que siguiera agregándole leche y harina. Pero yo me planté. Lo siento madre, llevo aquí una hora, que hasta me duele el brazo de tanto batir, y tengo tan poca bechamel que no cubriría ni una placa y para eso, grumosa. Y aun me queda por hacer el resto de la Lasaña. Desisto.

A mi madre le resultó gracioso y me descubrió que se vende Bechamel ya preparada. ¡Y para eso pierdo una hora de mi vida! Pero no es lo mismo dijo. Me da igual, tampoco es lo mismo estar aquí batiendo que estar tirada en el sofá viendo la tele. 

Hoy tengo que pasarme a comprar la Bechamel prefabricada. Aunque solo sea por no desperdiciar el Kilo de carne picada que compré.

8 ladridos:

la reina del mambo dijo...

¡¡¡Como son las madres!!!
Espero que la lasaña te salga muy bien. Me divertido leyéndote.
Un beso

puzzle incompleto dijo...

Estoy ansiosa por saber si la pre-fabricada te ha salido bien. Yo soy algo negada para la cocina, supongo que algún día me tendre que poner con mi madre al lado para aprender un poco.

Un saludo

Naar dijo...

mujer, hay un invento maravilloso que se llama batidora. cuando la bechamel está bien pero hace grumos es tan sencillo como meter la batidora un minuto y ya está.
no desistas, la cocina es parte de empeño.
un beso.

mariajesusparadela dijo...

Si te pones,sale, aunque tu compi te diga que no.
Veno a agradecer tu visita. Te dejé un comentario en el tacto rectal de la vaca.

mariajesusparadela dijo...

Veno, no, vengo.

Juan Manuel Tojeiro dijo...

Jajajajajajaja, me encanta como cuentas las cosas, llevo un buen rato riéndome.
No es lo mismo, tampoco es lo mismo estar aquí batiendo que tirada en el sofá, resumen de filosofía vital, jajajaja.

Bolboreteira dijo...

Eres una valiente por atreverte con una bechamel y más aún con una lasaña. Yo soy lo peor de lo peor en la cocina y esos retos me dan mucho respeto, no quiero quemar mi casa.
Besitoss!

La que vió la mayonesa cortada dijo...

El caso es que yo no digo no le salga, digo hay que tener paciencia y, entre cazuelas y cucharas de palo, Iria no la tiene...para el resto de cosas sí!!!Pero, ante todo, yo confio en que lo conseguirá!!

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