28 de abril de 2011

Hablar por hablar

Hoy a mediodía mientras comíamos D y yo veíamos Friends, en un momento del capítulo Joey entra en casa de Chendler y Mónica y pregunta, ¿Que estáis haciendo? Y ellos responden: Hablando.

Chendler y Mónica estaban sentados a la mesa, uno frente al otro, simplemente hablando.Ni siquiera bebían nada. Me quedé pensando y le comenté a D: Que curioso, nosotros nunca estamos SOLO hablando.  

-¿Como no?- respondió él - Nosotros hablamos mucho.

- Si - respondí yo - Hablamos mucho, pero nunca SOLO hablamos.

Quiero decir, hablamos mientras hacemos la cena, mientras recogemos la cocina, mientras tomamos una caña en un bar, mientras nos duchamos, mientras paseamos al perro, mientras hacemos la cama... Y sobre todo hablamos mientras vemos la tele. Pero creo que siempre hablamos mientras hacemos otra cosa, nunca hablamos, exclusivamente.

-Si alguien entrara en nuestra casa - seguí dándole vueltas al tema - preguntando que hacemos, nunca tendríamos la oportunidad de contestar, estamos hablando. Diríamos, estamos tomando un café, durmiendo la siesta o preparando un bocata.

Y, a raíz de esta conversación, recordé los primeros días en el primer piso en el que vivimos en Lugo. Fueron unos días extraños porque Belén, Anabel, Clara y yo, simplemente hablábamos.

¿Por qué?

Porque no teníamos tele. Era Septiembre y con motivo de los exámenes nos habíamos instalado en nuestro nuevo piso después de haber pasado el año anterior en una residencia. Todavía no teníamos casi nada, entre otras cosas ¡tele! La sugerencia de Belén de "hurtar" una el curso anterior en la resi  alegando que nos habíamos dejado allí la suficiente pasta como para merecernos una tele a modo de regalo de despedida, no había cuajado. Por tanto, por el momento no gozábamos de tan preciado aparato. Nuestros sofás miraban hacia un mueble vacío.
Y estudiábamos claro, para eso estábamos allí. Pero no se estudia durante todo el día. Y el tiempo que no estudias suele emplearse en descansar o comer en el sofá mientras ves la tele. Nosotras nos sentábamos las cuatro y hablabamos. De todo y de nada. Hacíamos planes sobre nuestra futura vida en común durante los próximos años, sobre como nos organizaríamos en el piso y nos contábamos lo sucedido ese verano. Ni siquiera nos acordábamos de que no teníamos tele. Recuerdo el comentario de Anabel: ¿Os dais cuenta que desde que no tenemos tele hablamos un montón? Anda, pues es verdad - dijimos nosotras que ni habíamos reparado en el asunto.

 La tele acabo llegando y aquel paso a ser un piso de estudiantes normal. Pero en memoria de aquellos charlatanes días, Belén adquirió una costumbre que conservó los años siguientes. Cuando estábamos todas viendo atentamente la tele, y sin previo aviso, cogía el mando, la apagaba y decía: Bueno, ¿que contáis?.

Nosotras la mirábamos, más o menos furiosas dependiendo de lo interesante de lo que estuviéramos viendo y ella decía: Hay que hablar más y ver menos la tele, como hacíamos en aquel primer piso cuando aun no teníamos tele. ¿Os acordáis?

Así eramos: Belén tan rapera, Anabel con su toque siniestro, Clara siempre fue la más divina, y yo y mis colorines

7 ladridos:

El propietario del nombre que buscan en google para llegar a tu blog dijo...

Jejejeje, creo que todos tuvimos unas semanitas sin tele en nuestro piso de Lugo. La verdad es que sin tele podemos vivir perfectamente...ahora que tenemos internet.

enekita dijo...

Pero que mona que estoy!!!!!!

Iria Veterinaria dijo...

Nosotras no teníamos internet... Ni siquiera portátiles :)

El que se está dando cuenta de lo viejo que va... dijo...

Ya, cuando yo empecé la carrera, yo no tenía ordenador en casa (bueno, sí, un viejo MSX), internet lo conocía de un amigo porque el padre tenía la oficina en casa. No había intercentros, ni salas de ordenadores, ni usc virtual, ni auopista ni autovía desde Ferrol, cuatro aun era canal+ con horas codificadas, ni la sexta ni nada, en As Pontes aún había una mina....

Naar dijo...

la tele es un invento maligno. mi amiga Pa y yo cuando quedamos casi siempre la apagamos y hablamos. y lo bueno de mi terraza es que no hay tele, así que cuando en verano organizo cenitas y copas, hay que hablar por narices.
por cierto, yo soy súper fan de friends y hoy también he visto ese capítulo...
un beso.

Sar@! dijo...

Ahora cambia tele por ver series en el ordenador... y tienes mi vida xDD Pero sí, a veces es extraño sólo hablar, tanta mejora de las comunicaciones y ya no hablamos. Curioso, ¿no? Un saludo!

Sertino dijo...

Hay veces que sin tele no salen conversaciones, por lo menos me pasa a mí y con esto no estoy diciendo que esté en contra ni a favor de la tele.

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