11 de mayo de 2011

Parezco una seta venenosa



Ayer a  mediodía Clara y yo fuimos a comer a la playa. Desgraciadamente me había olvidado de llevar crema. Clara tenía solamente un botecito muy muy muy pequeño (eso si, Factor 50, el recomendado por cualquier experto para mi tono de piel, y esta época del año), así que, dadas las pocas existencias de protección, me unté una poquita en lo que consideré más importante, la cara. Luego para rematar la jugada, me puse un pegotito en cada uno de los lunares del escote (no en todos los lunares del cuerpo porque sería una tarea interminable), solamente en estos, por estar en una zona muy "quemable" y porque son grandes y peligrosos.

Al rato, de vuelta a la clínica, observé que tenía la zona del escote "achicharrá" excepto tres puntitos blancos, que abarcaban cada lunar en cuestión y el borde alrededor de cada uno de ellos. Divina de la muerte, vamos.


Iba a poner una foto al natural, pero lo pensé mejor y no me pareció apropiado mostrar mis "encantos" on-line, pero aseguro que es tal como lo reproduzco en el dibujo.

Auguro que hoy será un mal día, nada más salir del portal por la mañana, me cagó encima un pájaro, manchandome todo el brazo y el café que llevaba en la mano. Maldito pajarraco.

3 ladridos:

Naar dijo...

jajaja, hay días que... en fin.
yo no suelo quemarme a pesar de ser muy blanca, pero claro, también huyo del sol como de la peste.

Bolboreteira dijo...

Si es que el sol está muuu peligroso!A mi me gusta mucho tumbarme al sol pero uso siempre protección alta, tengo pánico a quemarme.
Espero hoy tengas un mejor día.
besiños!

Cristina dijo...

A mi hace unos años se me quemó tanto la pechuga por ser guay y no echarme crema que me salieron ampollas en el canalillo, eso si que era cancerígenamente mu rico....
:/

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