20 de junio de 2011

Cuando era pequeña

odiaba las Barbies.

Me parecían muñecas absurdas, con todos su modelitos, su horrible melena rubia oxigenada, sonrisa perfecta y aquella figura estirada y sin gracia. 

Mira que yo tenía sobrada imaginación, pero no se me ocurría a que jugar con aquellas muñecas, fuera de cambiarles la ropa (que vaya gracia...) no parecían servir para nada.

Pero un día heredé de una de mis primas mayores la Rulot de la Barbie. ¡Joe! Aquello era diferente. Quizá había prejuzgado a aquellas muñecas. Si contaban con una casa rodante, el sueño de mi vida, alomejor merecían una oportunidad. Era una caravana estupenda, con su cocina, su cama e incluso un armarito para guardar sus modelitos horteras. Aquella caravana me ofreció horas de juego, con Barbies, barriguitas, Pini-Pons, y todo lo que pudiera caber dentro, imaginando viajes interminables por lugares lejanos arrastrando mi casa.

Hoy, y desde el viernes, D y yo... ¡tenemos Caravana!

¿A dónde podemos ir?

A donde queramos.

¿Portugal? ¿París? ¿Andorra?  Hoy desayunamos en Cádiz y cenamos en Marbella, y mañana... Merendamos en Benidorm.

En verano playa, en invierno nieve, como caracoles con nuestra casita a cuestas.

video







5 ladridos:

tara dijo...

Que la disfruteis, muchio!!

Anónimo dijo...

Jolin Iri, ESTOY FLIPANDO!!
Esta super chula y muy nueva!! en Julio cuando vengais con ella, igual voy a dormir una noche con vostoros!jajaja
Un besiño y que la disfruteis mucho!!!

Naar dijo...

hala, que envidia!! yo también tenía una caravana, pero creo que era de la chavel o algo asi, de otra muñeca del estilo. y me encantaba. yo también quiero!!
disfrútala mucho.

Bolboreteira dijo...

Que la disfruteis mucho!!!!!!!!
Yo algún día también quiero una.
besotes!

Goyo dijo...

A disfrutarla sin parar. Que es una pasada.

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