10 de octubre de 2011

Con Pinganillo y a lo loco

Onte á tardiña (como me gusta esta frase), mis amigas y yo recordabamos cual viejunas historietas del instituto. Cuando la historia que vengo a contar salió a la luz, le pregunté a la parte implicada si podía contarla aquí, y me dio permiso siempre y cuando no sacara su nombre a relucir. Como es una historia un tanto comprometida, no pondré ni siquiera la inicial.

Pues bien, era  Septiembre, yo ya no iba al instituto, estudiaba la carrera en Lugo, pero ella sí, y tenía examenes de recuperación.

Le tenía una manía especial a Historia, y, temía que esa asignatura le impidiese acabar por fin con el instituto. Y como situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas trazó un minucioso plan. Yo, no sé exactamente por qué, fui la elegida como compinche. La genial, aunque arriesgada artimaña, cosistía en lo siguiente:

Supongo que los examenes de Historia de Cou (Bueno vale, 2º de Bachiller) consisten más o menos en lo mismo en cualquier parte, ya que tratan de prepararte para la "temida" Selectividad. La cuestión es que tenías que desarrollar un único y larguísmo tema. Solo uno, así que te lo jugabas todo a una carta, si no sabías nada de ese asunto en concreto, Ciao Bambina. Pues bien, mi amiga realizó un arduo trabajo y preparó un resumen de todos y cada uno de los temas posibles, muy curiositos, claros y cada uno en folios independientes.

Aquí es donde entro yo, su complice, me entregó el fardo de temas, y me explicó que debería leerle el tema en cuestión mientras ella me escuchaba con un dispositivo en su oreja. (Vamos que llevaría el pinganillo del movil en la oreja y yo se lo tendría que  dictar).

Lo más escabroso del asunto era:

1- Ocultar el pinganillo. Para lo que, en un día soleado de Septiembre se puso un jersey  de invierno  de cuello vuelto. Además llevaba el pelo suelto para así ocultar el recorrido del cable desde el bolsillo a la oreja.

2- Comunicación Unilateral. Es decir, yo puedo hablar lo que me de la gana pero ella no puede decirme nada a mi.

Bien, yo me fui a un sitio tranquilo donde nadie me molestara y esparcí los folios para encontrar lo más rápido posible el que ella me pidiera. Ella entró en el examen, con el pinganillo en la oreja, y yo ya en el otro lado de la línea. Les entregaron los examenes y en el barullo inicial, entre que la gente se sienta, saca las cosas, acaban de repartir y se explica de que va el examen ella aprovechó para decirme el título del tema.

Una vez localizado el folio, empecé, muy lentamente y con claridad a dictárselo. Ella ya no podía hablarme, pero habíamos concretado que si iba demasiado rápido o necesitaba que le repitiera rascaría el interfono o como se diga, para hacermelo saber. 

"En abril de 1823 -deletreo Uno, Ocho, Dos, Tres-, tropas francesas mandadas por el duque de Angulema -repito, Angulema-, sobrino de Luis XVIII -Luis 18, aclaro, Equis, Uve, Palito, Palito, Palito-, atravesaron la frontera española con la intención de derrocar el régimen liberal y reponer a Fernando VII -Luis Séptimo, es decir, Uve, Palito, Palito- en su “soberanía absoluta”.

Y ya está. 

Parece sencillo visto desde fuera, pero no creo que lo fuera para la que está sentada en medio de un examen, en una clase silenciosa, temiendo no ser la única que me oiga y, sobretodo,  jugándosela con la última asignatura del instituto.

Al acabar salió como loca de felicidad, y por supuesto aprobó y con nota.

6 ladridos:

Goyo dijo...

Menos mal que no le dio por escribir lo de uve, palito, palito, palito, porque el profe se podía haber quedado de piedra.

Naar dijo...

menos mal que funcionó!! casi todas las historias de este tipo que conozco han acabado en desastre. en mi facultad se estilaba más el cambiazo. aunque sé de una que se sentó al lado de la puerta y le pasaron la hoja con la respuesta por debajo... y creo que esa vez al menos no la pillaron.
y yo siempre me he preguntado ante estas cosas... ¿no es más sencillo estudiar? jejeje.

Byron dijo...

¡Qué anécdota más graciosa! la pobrecilla de tu amiga debía de estar desesperada porque se arriesgó muchísimo. ¡Qué gracia,... uve, palito, palito, palito!
Guau...guau... Besitos.

Jenni dijo...

gracias por darnos ideas para hacer en el examen de historia jajaja porque yo por ejemplo no me entero, ahora si que se como hacer para aprobar los examenes jajaj

Pinganillos dijo...

Muy divertido el articulo. Me ha encantado :)

Angela dijo...

jiji, yo lo usé una vez para mis examenes finales y me pillaron dos profesores,,, menudo revuelo se armó con el dichoso pinganillo, casi mejor hubiese suspendido

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