28 de enero de 2011

A veces mola llevarse el trabajo a casa

Como es el caso de ayer, que me llevé a casa esta cachorrita recién nacida para alimentarla y cuidarla durante la noche.



Y es que la madre, parió ayer en el Hospital mediante cesárea, y la muy ... pasa absolutamente de su cachorrita. No tiene ningún instinto maternal, ni la limpia, ni lame, ni la calienta, ni mucho menos le da de mamar.

Por lo que la cachorrita estaba destinada a morir de hambre o hipotermia. Así que decidí llevármela para darle una oportunidad, pues con la madre no duraría ni hasta el día siguiente. De hecho cuando la fui a coger para llevármela, la había empujado muy lejos de ella y la pobre estaba congelada. 

 Calenté las placas para darle calor, la envolví bien y me la llevé a casa.

Hasta aquí todo suena muy bonito ... ¡Uh! Que wai un cahorrito recién nacido. Si, pero los cachorros tienen que comer cada 2- 3 horas, así que la dejé al lado de la cama para tenerla a mano, darle de comer y seguir durmiendo. Pero entre tener que despertarme a cada rato, y que no paraba de lloriquear, poco pude dormir.

De todos modos me siento recompensada porque la perrita sobrevive, de momento, y está muy espabilada.

Ahora, como la madre sin hacerle ni caso, a sus dueños les espera una dura crianza, y mucha dedicación si quieren sacarla adelante...


Es del tamaño de mi mano



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21 de enero de 2011

Erizos, Pidgiot y Paloma San Basilio



¡Es que son tan monos!

Llevo unas semanas en busca de mi nueva mascota, un erizo. Después de hablar con varios criadores, parece que puedo tener alguno para finales del mes que viene (o así) cuando desteten una camada que está a punto de nacer. Me fastidia tener que esperar, porque yo cuando quiero algo lo quiero ahora, pero bueno, así puedo ir preparándole una casita bien mona y espaciosa para cuando llegue, más pequeñín incluso que los de la foto. Aiisshhhh.

Y seguiremos aumentando nuestra familia de una chica, un chico, un perro, una canaria, un canario y un Pidgiot.

Pidgiot es algún tipo de pájaro salvaje, cuyo nombre no recuerdo, medio marrón, medio verde fosforito, que recogió mi hermano de la acera siendo un polluelo moribundo que se había caído del nido. Nadie daba un duro por el porque era muy pequeño, estaba muy débil y no sabía comer solo. Pero con mucho esfuerzo y dedicación de mi padre salió adelante y se volvió alegre y bonito. Lo way hubiera sido soltarlo, pero habiéndolo criado dándole de comer con la mano y con tanto mimo, probablemente soltándolo hubiera muerto, así que mi padre me cedió su custodia, y vive feliz con los canarios.

Pidgiot recién llegado
Papá alimentándolo

Pidgiot con Santi, mi hermano

Y hablando de animales rescatados, esta es Paloma San Basilio (o Samba, como la llamábamos en casa) igualmente, apareció siendo una cría en el desván (si ya las palomas son bastante feas, y las crías lo son aun más, Samba era lo siguiente, muy muy feísima, medio desplumada y despeinada con un pico larguísimo). Mi padre la bajo a casa (ante el disgusto y los celos de Nemo) y la alimentó y mimó hasta que se convirtió... bueno, en este caso no podemos decir que se convirtiera en una belleza, se convirtió en una paloma normal y corriente, feucha, como todas ellas. En este caso, cuando fue grande si la soltamos, y la muy riquiña, volvía de vez en cuando y se posaba en la ventana para que le diéramos de comer. Incluso alguna vez trajo a su noviete, llamemosle Juan Palomo.

Paloma San Basilio en mi mano

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19 de enero de 2011

Despistado: Desorientado, distraído, que no se entera de lo que pasa a su alrededor.

Ayer al salir de trabajar me dirigí a mi furgoneta para volver a casa. Llegué a donde la había aparcado, giré la llave en la cerradura y abrí.

-¡Que raro! D debió quitar las fundas para lavarlas o algo y antes no me había dado cuenta.

Tuve que sentarme en el volante para darme cuenta de que todo estaba raro y fuera de lugar. Un llavero diferente colgado en el espejo, salpicadero diferente... y ¡una silla de bebés detrás!

-Madre  mía, ¡Que esta no es mi furgoneta!

Me bajé asustada, la miré por fuera, como si aun tuviera que convencerme más de que esta no era la mía. No, no es la mía, tiene bacas, más ralladuras y le faltan mis pegatinas de Galicia.

Por un momento pensé: Pero si la mía estaba aquí, y ahora hay otra... Dios, deben haberme cambiado la mia por esta que es más cutre. (¿?)

Pero entonces, levanté la vista y dos coches más atrás estaba mi querida furgoneta (mirándome sorprendida). Aun tenía la mano sobre la puerta abierta de la furgoneta, así que la cerré rápido y me fui corriendo a mi furgoneta, con miedo a que alguien pudiera pensar que mis inocentes intenciones fueran otras y gritaran: ¡Al ladrón!

Todavía sabía sin comprender como había podido abrirla llamé a D, preguntándole indignada, si por tener la misma furgoneta cualquiera puede ir abriendo la de los demás. Pero dijo que lo más probable, es que se la hubieran dejado abierta (¡Menuda casualidad!).




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14 de enero de 2011

Pirata y astronauta

De pequeña quise ser Pirata, y también quise ser Astronauta. Igual que mis ídolos de infancia Punky Brewster y Pippi Langstrump. Pero yo quería serlo ya antes de conocerla ellas, bueno, por lo menos astronauta.

Actualmente solo pensar en ser astronauta me produce agobio, claustrofobia, vértigo y mal royo en general. Que chungo ser astronauta. Y perderte en el infinito y quedarte flotando a años luz sin poder volver a la tierra.

Recuerdo una de la primeras veces que vi Punky Brewster, a los pocos minutos supe que aquel personaje y yo, teníamos muchas cosas en común (Aparte del parecido físico que hizo que en mis años de colegio me apodaran Punky). Aquella primera vez que la ví, ella estaba escribiendo en su diario, comenzaba con un "Querido diario", igual que yo, y contaba que quería ser astronauta. Además iba toda vestida de colores, llevaba coletas, tenía un perro Golden, pecas y una cabaña en un árbol. ¡Vaya! Parecía que hubieran llevado mi realidad a la ficción.

                       
Yo VS Punky Brewster



Lo de ser Pirata tubo el comienzo inverso. Fue Pippi la que me descubrió el mundo maravilloso del pirata de los lejanos mares del sur. Hablaba de lo fantástico que era ser pirata, vivir a tu antojo, beber , reir y tomar el sol todo el día. Ante esta descripción... ¡¡Quien no querría ser pirata!!

Ya lo decía Sabina "Pero si me dan a elegir, entre todas las vidas yo escojo la del pirata cojo con pata de palo, con parche en el ojo con  cara de malo".


Y es que yo quise ser muchas cosas. A mis amigas de Lugo les hizo mucha gracia cuando les conté que de pequeña quería ser patinadora de Carrefour. De esas que van de aquí para allá reponiendo y llevando cosas. Tampoco sé porque les resultó tan gracioso. Me gustaba patinar, y ¡a ellas les pagaban por hacerlo!

Muchos niños dicen de pequeños que quieren ser Veterinarios, y la mayoría ni llegan a serlo ni les interesa. Curiosamente, yo no quise ser veterinaria desde pequeña y mira por donde, acabe siéndolo.






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12 de enero de 2011

Mi cabaña en el árbol

Era verano. Como siempre (cada año en Agosto el pueblo se queda desierto al acabar las fiestas) todo el mundo, mis primas y amigos, se habían ido de vacaciones, y mi hermano y yo nos habíamos quedado prácticamente solos en el pueblo.

Paseando por los alrededores descubrimos el árbol ideal para hacer una cabaña. Además estaba en un lugar estupendo, al lado del río un camino se metía entre una maleza más alta que nosotros y finalmente acababa en un claro, libre totalmente de hierbajos y zarzas, y en el medio nuestro árbol.

Mi hermano y yo (solos!) trabajamos en la cabaña todo el verano. No era ninguna maravilla, claro está puesto que no tendríamos ni 10 años. Era poco más que una base con tablones desiguales (los mejores que pudimos conseguir en las obras), y algunas tablas a modo de pared. Lo mejor, la rueda-columpio colgando de una rama y las escaleras (pequeñas tablas de colores). No se como nunca sufrimos ningún accidente, pues desde arriba agarrábamos la rueda y nos lanzábamos con ella al vacío.

El neumático colgante y las escaleras se corresponden bastante con la realidad, la cabaña... Bueno, supongo que así la imaginaríamos cuando empezamos la construcción.


Cuando llegó Septiembre, mis primas volvieron y al ver la cabaña creo que hasta sintieron envidia de los que nos habíamos quedado sin vacaciones. Poco después empezó el colegio, y al enterarse un montón de compañeros vinieron a verla. Y todos juntos seguimos trabajando en ella, con lo cual avanzamos mucho más rápido. Aunque nunca llegó a ser como nos habíamos imaginado, pero que bien lo pasábamos.

Recuerdo que mi prima L no quería subir, le daba miedo, y el día que finalmente conseguimos que lo hiciera, se quedó sentada en el medio de la cabaña, paralizada por el miedo y sin querer moverse. Tuve que ir a buscar ayuda adulta para que la bajaran. 

Un día M le meó desde arriba a S que estaba abajo. Fue graciosisimo, la pobre tuvo que lavar en el río su camiseta meada. Creamos el "Club casa del árbol" yo por supuesto era la jefa y socia número 1, y mis amigas N y T se peleaban entre ellas por ser el 2. Hace poco encontré por casa mi carné de socia. Eran cartulinas de colores forradas que había repartido entre todos.

Me acuerdo que un día en el colegio, la profesora M, comentaba que, como las cosas siguieran así en el futuro no habría árboles, y dijo que les podríamos decir a nuestros nietos: Había unas cosas altas ,verdes y bonitas que se llamaban árboles, y Iria, una niña de mi pueblo, tenía una cabaña en uno de ellos.

Me acuerdo del comentario porque recuerdo que me hizo mucha ilusión el pensar que cuando los compañeros fueran viejos pudieran acordarse de mi y mi cabaña.

No sé cuando dejamos de trabajar en ella, pues nunca estuvo acabada. Supongo que al final nos aburriría o se nos acabaría el material. Se que una de mis tías le había pedido a mi primo mayor que  acabara con ella pues era muy peligroso que estuviéramos allí. Pero no lo hizo. De todos modos alguien debió pensar lo mismo, o considerarían que no era apropiado un árbol con una cabaña, porque lo que si sé es que la cabaña ya no está.





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9 de enero de 2011

Nuestro pisito sigue tomando forma

Más de un mes después de habernos instalado, seguimos decorando el piso. Nuestra última adquisición, unos cuadros de G. No es fácil escoger, pues todos son geniales, pero al final nos quedamos con estos. ¡Gracias G, por regalarnos tu arte!






Y por otro lado después de la generosidad de Papa Noel, ¡Que me trajo una Wii!, los Reyes siguieron sorprendiéndome con este estupendo abrigo y un vestido genial:




Me dejo de rollos, que están presionándome para jugar al Mario Kart. ¡Como mola tener una consola buena! Por fin podemos jubilar la Nintendo (Si señores, aún seguiamos jugando a la primera Nintendo con su legendario Super Mario 3). Y la tia sigue funcionando, prácticamente, como el primer día y si falla un poco, le das el clásico soplido en la ranura, y otro en el juego antes de meterlo, y ala. Y es que en cuanto a lo de agarrarme a los clásicos del pasado soy igual que mi madre, que sigue sin querer un lavavajillas, y aún no hace mucho que la convencí para comprar un microondas...




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1 de enero de 2011

Un Fin de Año diferente

Un fin de año diferente, como punto final de un año de cambios.

Tener guardia en el Hospital la noche de Fin de Año me cayó como un jarro de agua fría. Pero al final no resultó tan terrible, sobre todo teniendo en cuenta la gripe que me acompaña esta semana.

Haciendo balance de este año, me doy cuenta de la cantidad de cosas que cambiaron en tan poco tiempo. Hace un año estudiaba Veterinaria, vivía con mis padres e intentaba sacarme el carnet de conducir.

Hoy soy Veterinaria y trabajo como tal, me saqué el condenado carnet y mis padres me compraron una furgo, me independicé, y vivo con D en una ciudad nueva.

Ayer despedimos nuestro año de cambios los dos juntos en nuestro nuevo piso. Me dejaron ausentarme de mi guardia nocturna durante un par de horas y D me había preparado una cena cojonuda a base de cigalas y pulpo. Cenamos, comimos la uvas, brindamos y poco después me volví al trabajo.

En otras circunstancias, habría cenado con las más o menos 30 personas que forman mi familia paterna, habría dado miles de besos a todo el mundo al dar las 12, y me había largado de juerga con mis amigas hasta bien entrada la mañana siguiente.

Lo de este año fue completamente diferente y la verdad es que estuvo bien. Además cuando llegué de trabajar por la mañana, nos fuimos a la playa.

Ahora solo me queda esta noche de guardia, y el día de mañana hasta las 18:00 y estaré ante una semanita de vacaciones. ¡Ya va siendo hora de que empiecen mis vacaciones de Navidad!

Nuestra cenita de ayer



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