17 de enero de 2012

De privaciones

Es bien sabido por todos que la gente adorna las historias y cuenta solo lo que le parece, haciendo que su vida parezca idílica.

Llevo toda la vida oyendo hablar a mujeres sobre su embarazo y, sobre todo últimamente, leyendo sus experiencias en diversos blogs, y he llegado a la conclusión de que la gente cuenta lo que le da la gana, haciendo que todo parezca un camino de rosas y callándose los pormenores más molestos del asunto.

Y no digo que estar embarazada no sea genial, pensar que tienes un pequeño dentro, creciendo y moviéndose es flipante. Lo que me tiene frita es de todo lo que te tienes que privar.

Sabía que tendría que dejar de fumar, y así lo hice, desde el primer momento y "prácticamente" sin rechistar.

Incluso estoy empezando a superar lo de bajar a tomar algo y no pedir una caña o un vino, sino un mosto o un zumo. No es fácil cambiar el chip, que diferente la tapita sin la caña. Pero estoy consiguiendo adaptarme, después de la confusión inicial, cuando el camarero te pregunta "¿Que vas a tomar?" y te quedas en blanco pensando ¿Que se pide cuando no se pide una caña?

Es más si por D fuera, ni siquiera bebería Coca-cola o café. Sin café, lo que me faltaba. Y es que D se ha tomado muy en serio su papel de padre y se comporta como un Pepito Grillo toca-huevos, indicando lo que puedo o no puedo tomar. Si estamos en un bar y pido Coca-Cola, siempre tiene que añadir  "Sin cafeína" o cuando pido café comentar "¿No sería mejor descafeinado?" Ggggggg

Pero se lo perdono, porque se está portando genial y me trata como a una reina, aunque yo tenga arranques de malhumor (serán las hormonas) y caprichos absurdos. Como querer tortitas con chocolate a las 2 de la madrugada. Y el me las hace.

Lo que peor llevo sin duda es lo del fiambre. Y es que resulta que soy Toxoplasma Negativo. La toxoplasmosis es una enfermedad producida por un parásito que se coge al comer carne no suficientemente cocinada, frutas y verduras mal lavadas o a través de heces de gatos infectados, entre otras cosas. Si te infectas en cualquier momento de tu vida, no suele pasar nada, eso si, te vuelves inmune de porvida y no tienes riesgo durante el embarazo. Pero si lo coges por primera vez estando embarazada, puede ser muy peligroso.

En definitiva, no puedo comer ni jamón ni nungún embutido no elaborado. La carne tiene que estar muy pasada... ¡Y nada de chorizo! Con lo que a mi me gusta... Hoy en el Supermercado pasábamos por el pasillo del chorizo y se me caía la babilla. ¡Que bien huele! ¿Como voy a aguantar tanto tiempo sin jamón ni chorizo?

3 ladridos:

Anónimo dijo...

Hola, acabo de descubrir tu blog y me he pasado 3 días riendome con tus historias. Enhorabuena por hacer algo distinto y divertido.
Hablando de otra cosa, a mi me dijeron que podía tomar jamón serrano, Chorizo... si antes lo congelaba! Preguntale a tu ginecologo porque cada uno es un mundo y suerte.

Daniel Balaguer dijo...

Me parece fantástico tu blog y te doy mi voto. ¡Ánimo!.
En cuanto a lo de estar embarazada, enhorabuena. Aunque como hombre no experimentamos lo mismo, como padre puedo compartir que es una experiencia maravillosa, aunque admito que afecta mucho a la vida de pareja y como todo, es algo que hay que hay que hablar mucho.
Yo también hablo de los sinsabores del embarazo y lo que viene tras él.

mary carmen pedreira dijo...

Hola, también acabo de descubrir tu blog en el facebook de Pilocha. Enhorabuena!!! me encanta lo que he leído hasta ahora. Me siento muy identificada con tu descripción del embarazo y las privaciones pertinentes!!! Enfín.. que paciencia y mucho ánimo y que te mimen mucho...

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