6 de marzo de 2012

Una historia contada por mi hermano

Esta mañana, mientras paseaba al perro, iba pensando que hace tiempo que no cuento ninguna anécdota divertida en el blog como solía hacer, y no es que no me divierta, pero últimamente el embarazo y el bebé ocupan mi mente, y todo parece demasiado especial, y sobre todo íntimo, como para compartirlo aquí.

Pero, al llegar a casa y abrir el Facebook, me encontré la historieta divertida que estaba buscando. No es una historia mía, ni contada por mi, sino por mi hermano, que además  de escribirla con gracia y maestría, tuvo la generosidad de cedermela para contar aquí.

Os dejo con Santi y su historia (Tal como él la escribió):

"En este momento desearía tener la capacidad narrativa de mi hermana para contar la peripecia que acaeció allá por el verano del 93.. ¡Ah no! ¡Que fue ayer! 

Resulta que hace unos meses mi compañero de piso V (V de Vitro, pasamos del anonimato) se encontró una araña en la nevera que al parecer vino con los huevos caseros que trajo M (Macarra). Esta araña se convirtió en nuestra compañera adquiriendo el nombre de Teje ya que tras un pequeño trabajo de investigación descubrimos que se trataba de una Tegenaria doméstica. Con el bautizo aumentó también su propiedad inmobiliaria y pasó de vivir en un minúsculo recipiente a gozar de todas las comodidades que proporciona una caja de regalices (Torcidas de fresa… mmmm).

Fueron pasando los días y la fuimos alimentando con los insectos que osaban entrar en nuestro hogar, pasó a convertirse en una obsesión y los tres tenores andábamos siempre alerta al aleteo de cualquier "abelaiña" para dar de comer a la cuarta habitante del piso, siempre atentos también a procurarle un macho para que, ojala algún día, aumentara la familia. " El otoño duró lo que tarda en llegar el invierno " y el número de insectos se redujo drásticamente, preocupado por la subsistencia de Teje le procuré un suculento manjar de grillos que, sorprendentemente, se venden en cualquier tienda de animales. Estos grillos acapararon mi atención e incluso delegaron a Teje a un segundo plano, compartían vivienda con ella y parecía feliz, aumentando su tamaño considerablemente. En una ocasión uno de los grillos mudó la piel y se quedó completamente blanco, luciendo unas hermosas alas, esto me hizo mucha ilusión y amenizó mis jornadas de estudio allá por finales de enero. Con esta abundancia de alimento Teje creó unos ovillos de tela rodeando un par de grillos que nosotros creímos guardaba para las vacas flacas, que ya conocía.


Tras toda esta introducción llega ya el momento álgido de la historia y es que ayer, observando el gran hábitat, descubro una pequeña araña. El tamaño es lo suficientemente pequeño para que pudiera colarse por los respiraderos, pero rápidamente descubro otra, ¡y otra! ¡¡¡y un ciento!!! ¡¡¡Tege fue mamá!!! El shock es brutal y no entendiendo como no conociendo macho en más de cuatro meses pudo dar lugar a tal acontecimiento sólo se me viene a la cabeza la frase de Jurassic Park... ¡La vida se abre camino!  Frase que se me ocurrió mientras hablaba con mi padre, gran aficionado también a la bichería a quien, como si de un parto familiar se tratara, fue el primero al que llamé tras el gran descubrimiento (J.B. también cría grillos contagiado por la gran ilusión que me proporcionaron)


En estos momentos mi única preocupación es obtener alimento para las recién llegadas y, tras informarme, resulta que necesito un cultivo de Drosophilas (moscas de la fruta). Estas son las que ocupan ahora mi cabeza y mi nueva ilusión... ¡Les mantendré informados!

Un placer poder participar en las peripecias de mi hermana."
La casita de Teje

Teje


Las arañitas
Su alimento








3 ladridos:

Naar dijo...

mira, me muero sólo de pensarlo. me dan horror las arañas. yo veo eso en mi casa y me da algo. anada que me voy a poner a cuidarla y darle de comer!! y luego encima ver que tiene más arañitas!! ay, por diossss, sólo verlo en foto y ya me estoy rascando como una loca. arggggggg

Perséfone dijo...

jajaja muy buena la historia. tu hermano es un valiente. Creo que poc sse atreverían a tener en casa un criadero de "tejes" xD

Muchas gracias a ambos por compartir la anécdota y arrancarnos una sonrisa.

Un abrazo.

gena hernandez dijo...

Está claro que el contar historias lo lleváis en los genes... creo que Santi debería abrir un blog suyo y así tendríamos dos para divertirnos. Gracias por la historia. Ah!, y por la ocurrencia (vamos, no crío yo arañas ni loca. Como mucho, no las mato todos los días).

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