18 de julio de 2012

El día que supimos que estaba embarazada

Fue un agradable Domingo de Noviembre. Este Otoño fue extraño, muy caluroso incluso en Galicia, después de un Septiembre y Octubre veraniegos, en Noviembre aún no hacía frío. Hasta recuerdo como iba vestida, (curiosamente, recuerdo que ropa llevaba en cada momento importante de mi vida) una camiseta de manga corta verde, unos vaqueros de la talla 34 que es posible que jamás vuelvan a servirme y una chaquetilla de punto, como si fuera una tarde fresca de Agosto, vaya.

Ese día fuimos con Juan y Clara (A la que recordareis de otras historias como: Las enseñanzas de Clara, Periquito al Gotelé o Hablar por hablar) a Valdoviño y conocimos a su nuevo cachorrito de Labrador, Tucho. Paseamos con los perros por la playa, después comimos en una terraza y tomamos unos vinitos. Mis últimos vinos. Clara estaba de guardia y la llamaron de la clínica para atender a un perro, así que tuvo que irse. Que jodienda, siempre pasa lo mismo. Después de esa urgencia tuvo otra y otra, cuando finalmente llamó para decirme que tenía que meter a un perro en quirófano decidí ir a echarle una mano con tanto perro grave.

Entre risas y lamentos por fastidiarsenos así la tarde de Domingo, atendimos a los perritos sin pausa pero sin prisa y se nos pasó la tarde. Al salir picamos algo en casa de Clara y después D y yo nos fuimos a casa. Ya serían las 11 o 12 de la noche.

De camino le sugerí a D que parásemos a por un Test de Embarazo. Era un poco pronto, pero yo estaba muy impaciente. Al llegar a casa lo hicimos y... ¡Dio Positivo!


¡¡Embarazada de 2-3 semanas!!

Sentimos una alegría indescriptible aunque también, para que negarlo, algo de miedo e incertidumbre, ahora que sabíamos que ya estaba ahí. ¡Ibamos a ser papás! Llamé a Clara, que fue la primera en saberlo. Cuando nos metimos en cama hablamos durante horas de como sería, como nos organizaríamos, dónde viviríamos y si debíamos a no volvernos a vivir a As Pontes (¡No podíamos de ninguna de las maneras criar a nuestr@ hij@ en Ferrol!).

Al día siguiente cuando me levanté para ir a trabajar estaba feliz. Me pasaba la mano por la barriga (¡Añoro aquella barriga plana! :P) imaginandome todo el proceso que estaba teniendo lugar dentro de mí. Era demasiado pronto para explicar nada en el trabajo, sólo Clara lo sabía y estaba atenta para adelantarse y sustituirme si surgía cualquier trabajo no apto para mi como hacer una radiografía. Me sentía portadora de un secreto increíble.

D llenó la nevera de comida sana y me obligó a llevarme al trabajo yogures y fruta para comer a media mañana y media tarde. "Si los demás me ven con todo esto sospecharan" le dije "Es muy raro que yo coma un asqueroso-yogur-natural-puaj en lugar de una napolitana de chocolate y un rico café Gggg (Babeo)" Y encima dejo misteriosamente de fumar de la noche a la mañana ¿Y eso? " Estoy intentando dejarlo... ¡Otra vez!" Y para colmo alguien sugiere ¿Tomamos una caña al salir de trabajar? " No puedo tengo tantas cosas que hacer en casa..." Demasiado raro sería que encima de los yogures, la fruta y el no fumar, ahora fuera a tomar algo y pidiera una bebida No-alcohólica.

Pensaba en lo contentos que se pondrían mis padres, mi hermano, mi prima (Lucía que cuando se enteró cogió un bus desde Santiago, que es dónde estudia y se plantó ipsofacto en Ferrol para pasar la tarde y la noche conmigo y trayendo el primer regalo para Sabela), lo que fliparían mi amigas...Pero todavía era demasiado pronto para decirlo. Mi pequeña no era más que un diminuto óvulo fecundado recién adherido a la pared de mi útero, pero ahí estaba.

5 ladridos:

Bergeronnette dijo...

Es muy bonito recordar la emoción de cuando sabemos que estamos embarazadas ;) Yo no recuerdo la ropa que llevaba, pero si el "miedo" que me entró al conocer la noticia de la primera. Y la angustia, pero a la vez alivio de la segunda.
Y las primeras semanas, cuidándote y dejando que te cuiden. Eso es bonito, bonito, bonito. Ais, tengo unas ganas ya de ver a tu peque!!
Te aseguro que volverás a ponerte una talla 34, yo lo he hecho, ¡con ambas! Y que la tripa vuelve a su lugar, planita. Pero... Luego añorarás, y más que ahora, tu tripita de embarazada.
El embarazo es especial en todas sus fases, y si además tienes gente alrededor que lo hace más fácil, mejor que mejor.

Besitos!

Gallaecia dijo...

Jo que bonito!!! Casi hasta lloro!! Yo es que soy mucho de empatizar....
Que suerte, que bonito y que poco te queda ya!!!!!!! Por dios, tienes que ponernos una foto de Sabela en su preciosisima cuna, y darle un biquiño muy grande de tus seguidoras.
Por cierto, en vez de su mamá, vas a parecer su hermana mayor!

Un besiño

Iriaa dijo...

Aiiiiiiiii qué bonito snif snif :):)

Ya pronto llega!

La Venganza dijo...

Ya falta poquísimo para que conozcas a Sabela, que emoción¡¡¡ seguro que regresas a esa talla, la lactancia es mágica y lo de la pancita plana bueno, seguro que vas a recordar con nostalgia tus días de embarazo y vas a querer tu panza otra vez. Te mando muchas bendiciones igual que a Sabela que ha venido a cambiarte la vida

Nieves Arrones Ponce de León dijo...

Hola, ante todo enhorabuena por tu bebé.... he encontrado tu blog por casualidad y me ha gustado mucho. Soy veterinaria, y tengo muchas ganas de tener un bebé, como tu.... pero mis miedos están ahí,... supongo que como todas, pero a estos le sumo que soy autonoma en una clínica de pequeños,... mucho trabajo, poco dinero que hay (llevo 1 año y medio con mi clínica)y los riesgos que conllevan ciertos productos y actuaciones en este trabajo,.... que me dices??? necesito opiniones y consejos.... un abrazo!

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