28 de agosto de 2012

En mi cama somos tres



Yo en la nube
 Efectivamente, como ya pronosticó alguien en un comentario en mi entrada anterior, 18 días después del nacimiento de Sabela sigo en una nube.

  Si así es como van a ser las cosas, toda esa gente que hablaba de todo el trabajo que da un bebé y de como te cambia la vida, estaba muy equivocada. 

  Cierto es que tienes que estar todo el día pendiente de ella, atendiéndola y cuidándola, pero yo no lo llamaría trabajo porque es de lo más agradable.

  De hecho, mientras escribo esta entrada con una sola mano, tengo en la otra a la niña mirándome con los ojos como platos y sin soltar un quejido.





Una de las cosas que contribuye a facilitar nuestras vidas con respecto a las de otras madres es el colecho, es decir, dormir con Sabela.

 La gente se echa las manos a la cabeza cuando lo comentamos, todo son opiniones negativas al respecto y la mayoría coincide en que acabaremos arrepintiéndonos. Pero a mi me gusta dormir con mi hija, igual que me gusta dormir con D. Lo practicamos desde el primer día y es genial. Dormir notando su cuerpecito al lado, abrazándola y mimándola es una experiencia increíble. Además no hay rabietas ni lloros nocturnos, Sabela no tiene que desgañitarse por tener hambre, reclamando calor o simplemente cariño y compañía porque lo tiene todo a su disposición. Aveces se duerme agarrando muy fuerte mi dedo con su manita.


La manita de Sabela agarrándome
Hoy tuvimos la primera visita al pediatra y ya pesa 3.200 Kg. ¡Bien!

7 ladridos:

Perséfone dijo...

Antes de nada, mi más sincera enhorabuena a los dos. Me alegra mucho saber que todo ha ido tan bien y que Sabela (precioso nombre, por cierto) es tan buena.

Aprovechad al máximo cada segundo a su lado ahora que es tan pequeñina, pues cada uno de ellos sólo será irrepetible, sino que os servirá para establecer uno de los vínculos más intensos que hay en este mundo.

No sabes cómo te envidio ahora mismo jeje.

Un abrazo a los cuatro (sí, para Rasta también).

Gallaecia dijo...

Caray que maravilla. Mucho mejor si todo está saliendo bien, por su puesto!
Al final la cuna - herencia de familia se va a quedar sin estrenar por Sabela.
Disfruta mucho de estos momentos, no vuelven nunca.

Un besiño

Iriaa dijo...

Es......genial. Y maravilloso. :)Qué dedos tan bonitos!!

Unknown dijo...

jejeje. Me alegra mucho lo del colecho, Iria. Verás que diferente concepto vais a tener de la paternidad y la maternidad, porque el contacto cambia la vida. ¿has probado el foulard, o te resulta lioso?

Unknown dijo...

AH, perdón, soy Noema

Bergeronnette dijo...

Que manita más linda. QUé bien está engordando, y oídos sordos a lo que te digan sobre el colecho, es más fácil para todos. ;)

La Venganza dijo...

A mi también me lanzan comentarios negativos cada vez que comento que la princesita duerme en la cama con nosotros y que la cuna sólo es para jugar a pararse o para tomar la siesta, hoy a sus nueve meses de vida disfrutamos el colecho, sobre todo su papá porque no ha debido despertar a media madrugada por gritos de hambre; el único detalle es que padre e hija se extienden en la cama y yo termino dormida en treinta centimetros de lado pero feliz de estar con mis dos amores =)

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