12 de septiembre de 2012

Sabela y Rasta


Como ya comenté anteriormente, durante el embarazo tuve que escuchar todo tipo de comentarios negativos (¡cómo no!) sobre que pensaba hacer con el perro cuando naciera la niña. 

¿Y que vas a hacer con el perro, vas a deshacerte de él? ¿Lo darás en adopción? ¿Vas a sacrificarlo? (!!!) Los perros se celan mucho de los niños. Puede volverse agresivo con ella. ¿Vas a quedarte con él? ¡Que peligro! Imagínate que la muerde...

Y aunque siempre dije que confiaba en él, que por supuesto no tenía pensado deshacerme de él y que haría todo lo que estuviera en mi mano para que se adaptase, en mi fuero más interno tenía un poco de miedo a como reaccionaría. Porque aunque es cierto que confío plenamente en él y que es muy bueno y cariñoso, también es un perro muy  enérgico y se pone un poco nervioso en presencia de algunos niños (sobre todo aquellos que corren y gritan). Por eso esperaba el primer contacto un poco nerviosa.

Pero la verdad es que estoy muy orgullosa de él. Desde el principio estuvo muy tranquilo con ella, al principio no le dio mucha importancia, y luego cuando se fue dando más cuenta de su presencia se interesó un poco más olisqueándola con mucha calma. Ahora si te descuidas intenta lamerle (aveces con éxito) los pies o la cabeza, que son las partes a las que tiene más acceso, cosa que de momento tampoco me hace mucha gracia porque las lametadas del perro están cargadas de basterias y ella es aún muy pequeña. Pero el caso es que demuestra interés, e incluso pequeñas muestras de cariño hacia ella, pero en ningún caso agresividad o mal rollo. De hecho está mucho más tranquilo en general, más calmado, y si le dejáramos creo que interaccionaría más con ella, aunque de momento prefiero tenerlo apartado, de ella que no de mi, e intento darle muestras de cariño cada vez que no tengo a la niña para que vea que no me olvido de él y que sigo queriéndolo mucho.

Aveces cuando está tranquilo durmiendo y la niña se pone a berrear y llorar levanta la cabeza adormilado y me mira con cara de: Por favor, hazla callar que estoy intentando dormir.

Rasta y los piececitos de Sabela







6 ladridos:

Bergeronnette dijo...

Yo estaba segura que se llevarían estupendamente. No sé si te comenté que cuando nació Danièle, teníamos un boxer -al que me envenenaron-, y era excelente con la niña. Ella le tiraba de los hocicos, le metía el dedo en el ojo... Cuando estaba mamando, el perro se acercaba y le lamía. Eran uña y carne. Ahora creo que ya no se acuerda de él. (hace dos años que tuvimos que sacrificarlo) pero fue un buen amigo durante su primer año.

Naar dijo...

Yo crecí con un perro, creo que te lo dije cuando comentaste que la gente te deshicieras de rasta. mi madre llegó del hospital, le dejó que oliera y nunca me tuvo celos ni nada parecido. al contrario. me aguantaba lo indecible, porque yo me subía encima, le tiraba de los bigotes, de las orejas, de las cejas, del rabo... y el pobre ahí, pacientemente. me cuidó y me protegió hasta que se murió de viejito. y fue el mejor hermano mayor del mundo, aunque tuviera cuatro patas. así que deja que se acerque un poco a la pequeña, verás que se hacen inseparables y que con los años, ella te lo agradece por haberle dado la oportunidad de vivir esa experiencia.
un beso.

La Venganza dijo...

Divino el rasta¡¡ Yo con barrabas nuestro boxer estuve muy apegada durante el embarazo, salia con él, jugaba y hasta se dormia junto a mi en la salita de la casa, pero cuando ya estuve más avanzada me fue imposible, porque es muy juguetón y mi esposo temía que me tirara en algún momento, cuando nació la princesita y dejé de verlo durante una semana y media me pareció que había pasado un mes sin acariciarlo; el sigue sin entrar a la casa más que cuando se escabulle, pero te cuento que la nena le sonríe cada que lo ve y el le lame sus piecitos cada que me descuido como rasta a Sabela =)

Nora dijo...

¡¡¡Bieeeen!!! Me alegro mucho. Lametones en los pies de Sabela.

Carlos Angeles dijo...

Maravillosas fotos! Por las bacterias no te preocupes,poco a poco tu pequeña se hará de defensas, yo tengo una pequeña de 9 meses y prácticamente desde los 5 duerme con nosotros en la misma cama donde dormimos con los perros, somos 5 en total, y como manada muy bien; hasta ahora, ni una gripa, ni una diarrea, y eso que desde el principio la pequeña le dio por agarrarles las orejas y chuparlas, aunque admito hay algo de trampa, je je je, nuestros perros son xoloitzcuintles, sin pelo :P

Perséfone dijo...

Es genial que todo haya salido bien.

Soy de la opinión de que cuando un perro no acepta de forma positiva a un bebé es porque sus dueños no han sabido como presentarle la nueva situación. Somos mucho más responsables de lo que creemos y ellos perciben muchísimo los cambios.

En cuanto a las bacterias y la salud de la peque, creo que te interesará ver este vídeo. Es cortito, te lo prometo: Convivir con animales para crecer más sanos.

Ya me dirás qué te parece.

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