27 de febrero de 2012

Ventanas

Yo en la ventana.
En Ferrol, vivíamos en un piso sin vistas, era todo interior, y aunque era luminoso por ser el de arriba de todo, todas nuestras ventanas daban a un feo y gris patio de luces, dónde la única vista de la que disponíamos era ropa tendida y señoras mal encaradas, que ni siquiera te devolvían el saludo cuando coincidías en la ventana.
Estas señoras, los domingos por la mañana ponían en la televisión la santa misa, a un  volumen tal, que me despertaban los cánticos eclesiásticos. Y luego cerraban las ventanas furiosamente cuando yo sintonizaba Rock FM en la radio a un volumen "normal".

No me había dado cuenta de cuanto echaba de menos las ventanas hasta que llegué a este nuevo piso en As Pontes, dónde puedes ver desde el río de la acera de enfrente, rodeado de césped y árboles altísimos, hasta las montañas que rodean el pueblo. Que contenta estoy de estar de vuelta en mi pueblo. Y Rasta también, se pasa el día sentado delante de la ventana, mirando el paisaje, concentrado en cualquier cosa con las orejas erguidas.






16 de febrero de 2012

Puede parecer que el decidir tener un hijo es un tema que únicamente se habla en pareja, hay muchas cosas a tener en cuenta, mucho que pensar, y plantearse si realmente es el mejor momento. Parece dificil, pero para mi fue una decisión muy fácil de tomar. Lo que no me imaginaba, es que tendría que explicarle a todo el mundo esta toma de decisiones. Me sorprende muchísimo, no me parece mal, simplemente curioso, que cuando alguien se entera de tu embarazo lo primero que pregunta es: Ah, ¿Y fue buscado? Es una pregunta que nunca se me ocurrió hacerle a ninguna embarazada, la verdad, y tiene cierta lógica que te lo pregunten amigas, y familiares cercanos, pero no se limita a ellos, todo el mundo más y menos conocido quiere saber si fue buscado o un despiste afortunado.

Yo la verdad es que no me lo tomo mal, pero supongo que porque mi respuesta es la fácil, puedo responder alegremente que si lo buscaba, pero me parece que la gente no tiene mucho tacto porque cuando preguntan no saben la respuesta, ¿y si por el contrario el embarazo fuera fruto de un despiste? No creo que fuera agradable tener que ir explicándoselo a todo quisque.

Es posible que tanta curiosidad se deba a que sólo tengo 26 años, mi prima también está embarazada y tiene 35, y estoy segura de que a ella la gente no le pregunta si fue buscado, porque dan por hecho que si.

A estas alturas de mi vida, no debería sorprenderme todas estas especulaciones y preguntas clásicas de este y de todos los pueblos, cosa que, a diferencia de muchos, nunca me molestó demasiado.

Otra pregunta, que si me parece un poco más estúpida es ¿Y estáis contentos?

¿Pero como no vamos a estarlo? Yo creo que a estas alturas si te quedas embarazada es porque quieres. A no ser que pases absolutamente de todo. Porque métodos para evitarlo hay muchos, muchísimos, todos los conocemos. Aún ocurriendo un accidente o despiste, puede solucionarse fácilmente ese mismo día o incluso un par de días después. Y si aún así un embarazo te coge por sorpresa, cosa que me parece difícil, tienes la suficiente sangre fría y no te interesa en absoluto tenerlo, podrías ponerle "solución".

Así que, ¿realmente puede haber alguna embarazada que no quiera estarlo o no este contenta con ello? No creo.

Menos mal que dije que mi blog no giraría en torno al embarazo. Para rematarla diré que ayer fui a hacer una segunda ecografía y todo esta estupendamente, es muy emocionante verlo/a moverse, e incluso, con un poco de imaginación, podría decirse que nos saludó, porque tenía el puño cerrado y al pasar el ecógrafo por encima ¡estiró todos los dedos de la manita! Los más curiosos os preguntareis si es niño o niña (el sexo del bebé es otra de las preguntas más frecuentas, un tema en el que me adentraré otro día), la verdad es que no está nada claro todavía. El ginecólogo dijo que parecía .... Pero como sólo lo parecía y dijo que era pronto para asegurarlo, de momento me lo guardo :)





Yo, a mis 16 semanas


14 de febrero de 2012

Heroi. Segunda Parte.

En mi última entrada, me despedí diciendo que seguiría contando anécdotas de Heroi, el que fue mi primer perro.

Pues bien, como ya expliqué anteriormente, este era un perro muy autosificiente que se paseaba sin correa e iba a dónde le daba la gana. Una tarde mi hermano y yo, no recuerdo si nos acompañaba alguna de mis primas, nos dirigimos al campo de rugby, dónde al parecer esa tarde había una exhibición de... ¿aeromodelismo? (No sé si es esta la palabra correcta), el caso es que la gente volaba pequeños aviones (la verdad es que no recuerdo si eran tele-dirigidos o como los manejaban) de un lado a otro. Nos sentamos en el césped, junto con un montón de gente a mirar el espectáculo. Pero Heroi, no se conformó con quedarse mirando, empezó a correr como un loco detrás de los aviones, corría como un poseso, de un lado a otro, persiguiendo un avión tras otro, y había momentos en que estos descendían haciendo piruetas y casi los alcanzaba. Una vez más me quedé colorada y paralizada de vergüenza. Al rato se oyó por megafonía:

-Por favor, los dueños del perro que lo aten - Algunos nos miraban y decidí que no me quedaba más remedio que dar la cara e ir a por él. Mi hermano y yo lo perseguíamos gritando de un lado a otro, el venía, pero estaba muy nervioso y al poco volvía a pirarse.

-¡Ponle la correa! -Me increpó un policía.

- No tengo...- Le respondí yo con cara de niña buena.

Entonces el muy eficazmente, cortó un cacho de cinta policial, de esa a rallas rojas y blancas, confeccionó una improvisada correa, ató en perro y me dio el otro extremo, en el que había hecho un arandelita y todo para que lo pudiera agarrar. Lo cogí sonriente, aliviada y agradecida. Hasta me hizo ilusión, ¡nunca había llevado a perro con "correa"!

Hablando de adultos rescatadores de perros de niñas, se me ocurre otra historia. Un día paseaba con mi prima por la Fraga cerca del río. Emocionadas, empezamos a lanzar palos al agua para que el perro fuera a buscarlos. Pero no nos dimos cuenta de que había más corriente que normalmente y el perro no fue capaz de hacerle frente, por mucho que este se esforzaba en llegar al lugar por dónde había bajado, la corriente se lo fue llevando río abajo, yo corría tras el desconsolada por la orilla gritándole. En un momento dado, fue capaz de llegar a la orilla, pero claro, en ese punto el río estaba muy abajo, y había un terraplén muy inclinado por el que el perro no era capaz de subir. Se esforzaba, desesperado, rascando con las patas e intentando subir, pero no había manera, yo estaba histérica, primero me arrodillé y luego me tiré en el suelo, pero aunque llegaba a tocarle las patas, no era capaz de ayudarle a subir. Afortunadamente, pasaba por allí un señor que, viendo mi desesperación, se agachó sujetó al perro por las axilas, y lo subió. Me pareció un héroe de fuerza extraordinaria. Probablemente el perro no pesaba tanto, pero a mi por aquel entonces me parecía un perro grande y no era capaz de levantarlo. No pude estar más agradecida.

Heroi nos acompañó durante 12 años. Yo ya iba al instituto cuando murió, y, a la gente le parecerá frívolo, pero no me avergüenza decir que fue uno de los días más tristes de mi vida. Fue un 21 de Marzo. El otoño anterior mi madre nos había dicho (tratando de prepararnos psicológicamente, supongo) que probablemente el perro no pasaría de ese invierno. Y así fue, aunque justo ese día empezaba la primavera, Heroi se fue con el invierno.

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