25 de junio de 2013

Placeres veraniegos ¡Por fin!



Por fin parece que el verano ha llegado a Galicia. Este fin de semana pudimos sacar la caravana del garaje a su ubicación veraniega para poder disfrutar del buen tiempo al aire libre. En la foto David, Sabela, Rasta y yo con nuestros amigos Clara, Juan y su perro Tucho disfrutando de un desayuno al sol. Nuestra hamaca de colores cuelga de dos árboles.

Los olores del verano ya están aquí. La caravana huele a cerrado después de todo el invierno guardada, abrimos todas las ventanas para que se impregne del olor del verano. Huele a hierba recién cortada. Esta mañana aun huele a humo de las hogueras de San Juan de anoche. Podría (debería) haber olido a crema protectora. Pero no, por eso nos quemamos. El olor del café recién hecho llega desde la caravana por lo que Clara se levanta para traerlo. 

Dicen que ser madre te cambia mucho la vida, tus ritmos y costumbres. La única diferencia esta mañana es que ya no somos 4 sentados a la mesa. Una bebé sonriente nos mira desde su silla mientras come una galleta TostaRica. De vez en cuando pega un gritillo para que le hagamos caso y sacude sus pies desnudos, libres por fin de incómodos zapatos.

Hoy por primera vez pudo "caminar" descalza sobre la hierba. Y vuelve a casa más sucia que nunca. En los pantalones tiene manchas de tierra y/o chocolate y marcas de verdín en las rodillas de gatear por la hierba,  en la camiseta chorretones de zumo de naranja. Pero toda esta suciedad es muestra de que el día ha sido intenso y sobre todo muy divertido. Ahora duerme a mi lado, estrena su pijama de verano de Minnie. Está para comérsela, con sus piernas morenas al aire. Pero que voy a decir yo, que soy su madre, y hasta llena de mierda como venía hace un rato (que dejó el agua del baño amarillenta) me parecía la cosa más bonita del mundo.


1 ladridos:

Ser Educadora - BRT dijo...

Como no podía ser de otra manera, eso es amor de madre!

Publicar un comentario

  © NOME DO SEU BLOG

Design by Emporium Digital